Plaza Mayor De Madrid, Los Rincones Más Curiosos E Interesantes

Descubre qué ver en tu visita de la plaza Mayor de Madrid, con los rincones más curiosos e interesantes de uno de los lugares más populares de la capital

En tu viaje a Madrid, la plaza Mayor será una de las visitas imprescindibles que se convertirá en centro de tus actividades turísticas por la zona histórica de la ciudad.

Muy cerca de la Puerta del Sol, a espaldas de la calle Mayor, en la Plaza Mayor encontrarás uno de los rincones más atractivos de Madrid y, desde mi punto de vista, una de las plazas más bonitas de toda Europa.

Por tanto no te sorprenderá que la Plaza Mayor esté siempre llena de turistas que encuentran un gran ambiente, donde destacan sus siempre muy concurridas terrazas.

Toda la información al detalle

Curiosidades de la historia de la Plaza Mayor de Madrid

Ahora bien, te resultará curioso saber que la ahora muy céntrica Plaza Mayor ocupa el espacio que durante el Madrid medieval fue creciendo a las puertas de la muralla, fuera de la ciudad.

Dicho espacio originariamente estaba ocupada por una zona pantanosa llamada las Lagunas de Luján.

Con el tiempo en ese paraje empezó a formarse la denominada plaza del Arrabal, con un mercado popular, justo a la entrada de la muralla de Madrid, y con el objetivo de evitar las tasas que los comerciantes tenían que pagar dentro de la ciudad.

De hecho, la muralla del Madrid medieval se extendía por el lado oeste de la que actualmente es la calle de la Cava de San Miguel, por cuyo centro discurría un foso.

Estatua ecuestre de Felipe III en la plaza Mayor de Madrid

En época de los Reyes Católicos ya se reguló el asentamiento de las tiendas de la plaza del Arrabal, pero finalmente el rey Felipe III encargó la construcción de una nueva plaza que sustituyera a la desordenada del Arrabal.

La nueva plaza se construyó en solo dos años por un discípulo del arquitecto Juan de Herrera, terminándose en el año 1619.

En el lado norte, ya en 1590 se había levantado el edificio de la Casa de la Panadería, en cuya planta baja se vendía pan, y las superiores quedaron habilitadas para aposentos reales.

Enfrente, en el lado sur de la plaza, se construyó otro edificio similar conocido como la Casa de la Carnicería.

Con posterioridad, la Plaza Mayor sufrió varios incendios, como el acontecido en 1672 que también afectó a la Casa de Panadería.

Arco de entrada a la plaza Mayor de Madrid

Desde su construcción, la Plaza Mayor de Madrid se convirtió en un lugar donde la Corte de los Austrias hacía numerosas celebraciones.

De esta forma, aparte de grandes fiestas, la Plaza Mayor albergaba desde lanceamiento de toros, los cuales llegaban a concentrar hasta 50.000 personas, hasta ejecuciones de reos.

Tras la reforma de 1853, coincidiendo con la construcción de la cercana plaza de la Puerta del Sol, la Plaza Mayor se convirtió en un lugar ajardinado por donde circulaban los tranvías.

En el centro de la plaza se situó la estatua ecuestre de Felipe III, la cual hasta entonces se encontraba en la Casa de Campo.

Gran ambiente en la plaza Mayor de Madrid

Qué ver en la plaza Mayor de Madrid

En la actualidad, cuando llegues a la Plaza Mayor de Madrid encontrarás un gran espacio peatonal, en cuyo lugar  sigue situada la citada estatura, y que en verano está en gran parte ocupado por las terrazas de los bares.

La mayoría de los edificios son a día de hoy apartamentos privados, de forma que aún es posible alquilar uno de ellos para vivir en la misma Plaza Mayor.

Es el lugar donde se pone el mercado navideño más importante de Madrid y corazón de la ciudad.

Y aunque pueda parecer una simple plaza, hay varios sitios a los que hay que prestar atención

Casa de la Panadería, la colorista fachada de la Plaza Mayor de Madrid

Casa de la Panadería en la plaza Mayor de Madrid

El edificio más significativo de la céntrica Plaza Mayor de Madrid es el conocido como Casa de la Panadería.

 

Te va a ser muy fácil reconocerlo, pues en la uniforme edificación que rodea la plaza, la Casa de la Panadería ocupa el lado norte y nos muestra una fachada coloreada con unas pinturas que representan imágenes mitológicas.

La Casa de la Panadería se construyó en 1590, unos años antes de que se afrontara la Plaza Mayor.

El nuevo edificio, del que te voy a contar unas curiosidades históricas, pasó a ocupar el lugar de otro anterior edificio porticado.

Historia de la Casa de la Panadería

Este hacía las funciones de lonja de comercio del mercado que se había establecido en esa zona exterior de la muralla del pequeño pueblo medieval de Madrid.

¿Y sabes de qué viene la denominación de Casa de la Panadería?

Como puedes suponer, se debe a que en la planta baja del edificio original se situaron panaderías, mientras que las plantas superiores quedaron reservadas para aposentos reales.

Cuando en 1617 se inició la construcción de la Plaza Mayor, siguiendo las directrices del arquitecto Francisco de Mora, la Casa de la Panadería quedó integrada en el proyecto, y sin duda condicionó el estilo de las nuevas edificaciones.

El original edificio de cuatro alturas, con la planta baja porticada y dos torres en sus esquinas, fue destruido por un incendio en 1672, por lo que tuvo que ser totalmente reconstruido.

Con posterioridad la Casa de la Panadería tuvo nuevas remodelaciones, la más importante en 1888.

Durante los siglos XVIII y XIX  la Casa de la Panadería fue en distintas épocas sede de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y de la Real Academia de la Historia.

Ya a finales del XIX pasó a depender del Ayuntamiento de Madrid, convirtiéndose en la segunda sede más importante del mismo.

Pinturas en la Casa de la Panadería

Frescos en la Casa de la Panadería en la plaza Mayor de Madrid

La última remodelación importante afectó a lo que precisamente más te llamará la atención cuando estés ante la Casa de la Panadería: las pinturas de la fachada.

 

Estas ya habían sido restauradas en sucesivas ocasiones, desde los frescos que en 1672 pintaron  Claudio Coello y José Jiménez Donoso.

En 1988 el Ayuntamiento de Madrid decidió restaurar los deteriorados frescos que la Casa de la Panadería tenía entonces, los cuales se remontaban al año 1914, realizados por el pintor Enrique Guijo.

Finalmente se aprobó un proyecto del pintor Carlos Francos, el cual se completó en 1992, cuyas pinturas nos muestran distintos personajes mitológicos, según podemos ver actualmente en la Casa de la Panadería.

La Casa de la Panadería de la Plaza Mayor es en la actualidad la sede del Patronato de Turismo de Madrid.

En la planta baja del edificio encontrarás la Oficina de Turismo, con toda la información turística para visitar Madrid y el punto de partida de las visitas guiadas oficiales del Ayuntamientos de Madrid.

Estatua Felipe III en Plaza Mayor

Estatua ecuestre de Felipe III en la Plaza Mayor de Madrid
Estatua ecuestre de Felipe III en la Plaza Mayor de Madrid

Cuando visites la plaza Mayor de Madrid, verás que es una plaza peatonal, totalmente diáfana…salvo por la presencia en la centro de la misma de un gran estatua ecuestre.

Se trata de Felipe III, el rey que en 1619 encargó la construcción de la plaza según la podemos ver en la actualidad.

Felipe III era el hijo de Felipe II, y durante su reinado se extendió la hegemonía imperial del Reino de España.

La estatua ecuestre fué diseñada y fundida en Florencia en el año 1614  por Juan de Bolonia, si bien la terminó Pietro Tacca.

Realizada en bronce, inicialmente se instaló en la Casa de Campo de Madrid.

Finalmente fue en 1848 cuando, tras una remodelación de la plaza Mayor, la estatua se instaló en su ubicación actual sobre un gran pedestal de piedra. Eso sí, con la llegada de los regímenes republicanos en 1873 y en 1931, la estatua fue retirada temporalmente de la plaza Mayor.

Estatua ecuestre de Felipe III en la Plaza Mayor de Madrid
Estatua ecuestre de Felipe III en la Plaza Mayor de Madrid

En una inscripción que hay en el pedestal de la estatua se recuerda que Felipe III encargó en 1619 la construcción de la plaza Mayor de Madrid.

A señalar que, con posterioridad, su sucesor, su hijo el rey Felipe IV, quiso tener una estatua ecuestre más majestuosa que la de su padre . Por ello encargó su propia estatua, que está considerada como la más importante de la ciudad de Madrid, la cual puedes ver en el centro de la cercana plaza de Oriente.

Arco de Cuchilleros

Arco de Cuchilleros en la plaza Mayor de Madrid

Uno de los rincones más destacados que vas a ver en tu visita de la plaza Mayor de Madrid es el Arco de Cuchilleros.

Se trata de una de las salidas porticadas que tiene esta gran plaza de Madrid, la cual encuentras en su esquina suroeste y te conduce a una de las zonas de bares y tapas más concurridas por los turistas, como es la Cava Baja.

El Arco de Cuchilleros conecta la plaza Mayor con la calle de Cuchilleros, prolongación de la Cava de San Miguel.

Historia Arco Cuchilleros

El Arco de Cuchilleros fue construido tras la reforma que el arquitecto Juan de Villanueva hizo en la plaza Mayor en el año 1790, la cual supuso el cierre completo de la plaza con edificios.

Cuando desde el interior de la plaza llegas al Arco de Cuchilleros, te sorprenderá la larga escalera que lleva hacia abajo hasta la calle de Cuchilleros.

Pero es cuando llegas a esta calle y giras para ver el arco porticado, cuando descubres la gran altura del edificio, con sus seis plantas.

Esta altura es el exponente más significativo del desnivel que se tuvo que salvar cuando se construyó la plaza Mayor de Madrid.

Frente a los arcos porticados que salen por su lado este, los cuales se abren al mismo nivel de la calle, el Arco de Cuchilleros ha de salvar el gran desnivel existente con la calle Cuchilleros.

El Arco de Cuchilleros tiene también fama por albergar uno de los de los restaurantes y bar de tapas con más tradición de Madrid, conocido como Las Cuevas de Luis Candelas.

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Tiendas centenarias en Plaza Mayor

Tienda de numismática en los soportales de la plaza Mayor de Madrid

Bajo los soportales todavía quedan numerosas tiendas tradicionales y centenarias.

En concreto, en el lado oeste de la plaza, bajo los soportales las distintas tiendas que existen aún mantienen sus fachadas con el estilo característico de los establecimientos del siglo XIX.

Eso sí, en este lado de la plaza los locales actualmente están ocupados por tiendas de souvenirs que en cierto modo mantienen la estructura tradicional de su fachada, así como algunos bares.

Para encontrar una tienda tradicional cuyos orígenes realmente provengan del siglo XIX, debes ir al número 25 de la Plaza Mayor, en el lado noroeste de la misma, donde encontrarás la Sombrerería “La Favorita”.

Este establecimiento es uno de los escasos que aún quedan en Madrid donde se venden sombreros.

Con anterioridad a la apertura del negocio de “La Favorita”, en 1894, en el mismo local de la Plaza Mayor existía otro negocio de venta de sombreros.

El encargado de la tienda por entonces, Teodoro Enguita, se lo compró a su propietario, y hasta la actualidad, la Sombrerería “La Favorita” ha sido gestionada por sus descendientes, quienes ahora venden sombreros, gorros y boinas también a través de su comercio online.

Otros comercios tradicionales característicos de la Plaza Mayor son las tiendas de filatelia y numismática dedicadas a la venta de sellos y monedas, de las cuales todavía persiste abierto algún establecimiento.

En los aledaños de la Plaza Mayor también encuentras restaurantes centenarios, como la Casa Botín considerado el más antiguo del mundo, o Los Galayos, con larga tradición literaria.

Bocadillos de calamares

Y asimismo son tradicionales en este plaza madrileña y sus alrededores los bares donde venden bocadillos de calamares.

 

En dichos bares en determinadas horas los clientes se agolpan para consumir este tipo de bocadillo caliente al rellenarse el pan con calamares recién fritos, el cual se acompaña perfectamente con una caña de cerveza.

El precio de los bocadillos de calamares suele ir desde los 3,50 hasta los 5 euros, dependiendo del establecimiento, los cuales incluso compiten anunciando en sus escaparates el precio más atractivo.

De esta forma, por alrededor de 5 euros te puedes te puedes tomar el bocadillo de calamares junto con la cerveza.

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